Derivado de diseños astrológicos y geománticos, a lo largo de los siglos, diversas culturas crearon los juegos de tablero como pequeños cosmos donde están representadas fuerzas bipolares que entran en choque, dentro de una especial concepción del espacio y el tiempo.

La mayoría de estos juegos sorprenden por la simplicidad de sus reglas y a la vez por la dificultad para tomar decisiones acertadas. Son conocidos como juegos abstractos, juegos de inteligencia o juegos de estrategia, en los que se enfrentan dos bandos en igualdad de condiciones y lo que desequilibra a favor de uno u otro son las habilidades mentales que permiten tener una mejor coordinación general de las fuerzas en juego, para alcanzar el objetivo en un terreno donde el contrincante está tratando de hacer lo propio.