Origen e Historia

Bao en swahili significa tablero, y por ello en África Oriental, especialmente en Tanzania, Kenya y Mozambique, donde se habla esta lengua, jugar al Bao es una frase muy amplia y ambigua, similar a nosotros decir: vamos a jugar cartas. De todas formas el más popular juego del Bao es el de la familia de sembrar y contar con ocho hoyos alineados en cuatro filas, con este tablero existen también diferentes reglas, gracias a la diversidad de etnias que habitan esta vasta zona. Pero debido a que el swahili es una lengua franca con más de diez millones de hablantes (la más hablada en África después del árabe), es decir, sirve de intercambio y comercio, y poco a poco se ha ido convirtiendo en lengua materna de muchos pueblos, en detrimento de decenas de lenguas nativas. Esto explica en parte el porqué las reglas del Bao Kiswahili se han ido extendiendo y popularizando, sin desconocer los méritos propios que tiene este notable juego.

En Occidente conocemos las reglas en detalle gracias al trabajo pionero del holandés Alex de Voogt, que en la década del noventa aprendió swahili y viajó a Dar es-Salaam, la capital de Tanzania y a Zanzíbar, su isla más grande en el océano Ïndico. Estas dos ciudades, especialmente la última, profesan gran interés por este juego, y hay clubes dedicados a su práctica, llegando a ser verdaderos cultores y maestros del juego.

El Bao tiene fama de ser el más complejo juego de la familia de sembrar y contar. Esta familia de juegos está compuesta por unos cuatrocientos que se encuentran especialmente a lo largo y ancho del continente africano, en el sureste asiático y en el Caribe. La complejidad del Bao se debe no solamente a las reglas, sino al reto que le presenta al jugador visualizar mentalmente la situación en la que quedaría el tablero después de realizar su jugada, ya que en cada turno puede cambiar dramáticamente el número de semillas (contadores) de sus hoyo, y por tanto hacer muy difícil la valoración, especialmente para el principiante, de la decisión a tomar.

Tablero y Fichas

El tablero del bao está conformado por cuatro filas de ocho hoyos cada una. Las dos filas interiores tienen dos hoyos especiales los cuales se distinguen por su forma rectangular, estos hoyos son llamados nyumba, que significa casa. Cada jugador tiene dos filas, la interna y la externa.

tablero

Tablero de Bao

Inicio del juego

Cada jugador inicia con diez semillas sobre el tablero, las otras 22 semillas se mantienen fuera del tablero y en la fase inicial, conocida como Namua, se introduce una en cada turno. Si no hay ganadores durante la primera fase, los jugadores siguen jugando con las semillas en el tablero hasta que haya un ganador, esta segunda fase se conoce como Mtaji.

Objetivo

Dejar al oponente sin semillas en su primera fila o dejarlo sin movimiento legal, lo cual se logra si no tiene hoyos con más de una semilla.

No hay empates en el Bao. Teóricamente, sin embargo son posibles cuando, por ejemplo, un movimiento establece un ciclo sin fin.

Movimientos

Antes de hablar de las dos fases del juego hay elementos generales que debemos aclarar:

El movimiento de un jugador se conoce como siembra o sembrado. En el sembrado solamente se coloca una semilla por hoyo. Cuando se tienen varias semillas en mano, éstas se colocan de forma consecutiva sin saltarse ningún hoyo

El Bao es un juego de sembrado múltiple, esto significa que el turno de un jugador sólo acaba cuando la última semilla es sembrada en un hoyo vacío. Cuando este último hoyo en que se siembra no está vacío, y no hay captura, se toman las semillas que habían en él, así como la última sembrada y se continúa sembrando en el mismo sentido en que se venía haciendo, alrededor de nuestras dos filas, lo cual es llamado endelea.

Los hoyos del extremo de cada fila interior son especiales, son conocidos como kichwa, cabeza en swahili. La razón de ello es que las semillas capturadas siempre reingresan por alguno de nuestros dos kichwas.

Los hoyos al lado de cada Kichwa (el segundo y el séptimo de la fila interior de cada jugador) también son especiales, se les conoce como kimbi, cuello en swahili. Más adelante se aclarara porqué son especiales.

En el Bao las capturas se realizan a partir de la fila interior de cada jugador, esto es, si un hoyo propio previamente tiene semillas y el hoyo opuesto de la fila interior del contrario también tiene una o más semillas.

En cualquier turno si es posible iniciar capturando, esto se debe hacer. Cuando no se puede iniciar capturando esto se conoce como estado takasa, con su respectiva regla.

Nunca se inicia un movimiento a partir de un hoyo con una sola semilla. Cuando un hoyo tiene 16 semillas o más no se puede iniciar capturando con él; al sembrar con este hoyo, la semilla 16º queda exactamente en el hoyo del que parte.

Para facilitar el aprendizaje, o sea por razones pedagógicas, empezaremos por la segunda fase del juego, cuando ya están todas las semillas en el tablero y ningún jugador tiene casa.

Mejor dicho empezaremos explicando un juego más simplificado conocido como Bao la Kijafunza (Bao de Principiantes).

Bao la Kujifunza

En este juego todos los hoyos inician con dos semillas:

kujifunza

figura 1

Como es obligatorio iniciar capturando en el primer movimiento, es decir, terminar el sembrado en un hoyo de la fila interior que previamente tenga semilla y al frente haya semilla.

El que inicia (Sur) tiene entonces 16 opciones (8 en cada uno de los dos sentidos de giro). Tomemos como ejemplo que decide iniciar con el quinto hoyo interior (contado de izquierda a derecha) y que siembra en sentido antihorario. (Ver figura 1).

Toma entonces las dos semillas y termina de sembrar en el tercer hoyo interior, captura las dos semillas del lado contrario e inicia el sembrado de éstas a partir del kichwa de la derecha, para mantener el sentido de giro, ya que siempre las capturadas inician en el kichwa y se siembran de una en una empezando por la fila interna, de esta forma la segunda semilla termina en el séptimo hoyo, captura nuevamente las dos de enfrente y reinicia su sembrado a partir del kichwa, otra vez termina en el séptimo hoyo, pero esta vez no hay captura ya que el hoyo del frente está vacío, así que toma las cuatro semillas y continúa su sembrado en el mismo sentido de giro, termina en el tercer hoyo, el cual previamente tenía semilla (tres) y como no hay captura ya que el hoyo del frente está vacío, toma las cuatro semillas y continúa en el mismo sentido de giro, lo cual debe seguir realizando con su fila externa y regresa nuevamente a la fila interna y después de dos nuevas capturas termina su turno en el séptimo hoyo de la fila interna, debido a que estaba previamente vacío.
(Ver figura 2)

figura 2

figura 2

Ahora el segundo jugador (Norte) tiene cinco opciones (ya que siempre debe iniciar, si puede, capturando en su primer movimiento), digamos que elige iniciar con el segundo hoyo de la fila externa (contando de izquierda a derecha), siembra entonces en sentido horario y termina en el primer hoyo de la fila interna y captura las siete semillas del hoyo opuesto del contrario, toma estas y las siembra de una en una a partir de este kichwa, termina de sembrar en el séptimo hoyo (el kimbi) y captura tres semillas del contrario, éstas tres semillas reingresan desde el kichwa más cercano al hoyo kimbi donde se capturaron, es decir se cambia el sentido de giro y se siembra en sentido antihorario, eso es lo particular del hoyo kimbi, que cuando se captura en este hoyo se siembra en el kichwa más cercano sin importar el sentido de giro que traía, lo cual también sucede si la captura se realiza a partir de un hoyo kichwa·. Después de tres capturas más y dos nuevos cambios de giro, acaba el turno con la situación en el tablero que se observa en la figura 3.

figura 3

figura 3

Es el turno del primer jugador (Sur) y, como en su primer movimiento no puede realizar ninguna captura, se encuentra en estado takasa, las dos principales reglas en este estado son: i) si tiene hoyos en la fila interna con dos o más semillas debe iniciar con alguno de estos, sino debe iniciar con hoyos de la fila externa que tengan más de una semilla; ii) en estado takasa no se realiza ninguna captura (así se llegue de rebote a un hoyo de la fila interna que tenga semilla y al frente haya semilla), simplemente se toman las semillas de sus hoyos y se mantiene el sentido de giro hasta que se llegue a un hoyo vacío.
Sur entonces tomó las cuatro semillas de su cuarto hoyo y las sembró en sentido antihorario, quedando la situación en el tablero como se observa en la figura 4.

figura 4

figura 4

Ahora Norte tiene cinco opciones y una clara posibilidad de ganar el juego, solamente debe cuidar que el rival siga en estado takasa para que de esta manera se vaya quedando sin semillas y sin posibilidades, una simple y poderosa jugada es iniciar con el octavo hoyo de la fila externa que vuelve a dejar a su rival en takasa. (Ver figura 5)

figura5

Ver figura 5

Ahora Sur tiene solamente dos posibilidades, sembrar el hoyo con cinco semillas de la fila interna en cualquiera de los dos sentidos, parece mejor sembrar en sentido horario, así aumenta sus posibilidades de captura en próximos turnos y de voltear la situación de la partida. (Ver figura 6)

figura 6

figura 6

A pesar de que hay tres hoyos donde es potencialmente posible capturar (en ambos lados) y de que casi todos los hoyos tienen más de una semilla, curiosamente Norte solo tiene una opción para iniciar capturando y por ende esta jugada es obligatoria: sembrar con el segundo hoyo de la fila interna en sentido horario. (Ver figura 7)

figura 7

figura 7

Es el turno de Sur y aunque sigue estando en estado takasa, y en inferioridad de condiciones, la situación no debe verse como perdida, ya que la partida aún tiene el potencial para dar un gran vuelco. Como tiene sólo hoyos vacíos o con una semilla en la fila interna, tiene ocho opciones (sembrar cualquiera de sus cuatro hoyos con dos o más semillas en alguno de los dos sentidos de giro). Sembrar el séptimo hoyo de la fila externa en sentido horario se presenta como la opción que más problemas le trae al contrincante, entre otras razones porque potencialmente podría capturar en cualquiera de los dos sentidos de giro. (Ver figura 8)

figura 8

figura 8

Norte tiene ahora cuatro opciones, ninguna de ellas fulminante y se debe jugar con mucho tino, es decir haciendo un cálculo concreto de las posibilidades del contrario a cada una de estas opciones. Si opta por jugar con el primer hoyo de su fila externa, la posición queda tal como se ve en la figura 9.

figura 9

figura 9

Ahora Sur tiene dos opciones, la mejor parece ser iniciar con el primer hoyo de la fila externa. Las consecuencias de esta jugada y su continuación queda en manos del lector interesado.

Lo visto hasta el momento, las reglas del Bao La Kujifunza (Bao del Principiante) son las mismas que las de la segunda fase del juego del Bao Kiswahili, es decir de la Fase Mtaji. Nos falta entonces presentar las reglas de la primera fase, llamada en swahili Namua.

Fase Namua

Esta fase se caracteriza porque el tablero inicia con sólo 10 semillas por jugador (para un total de 20) y las restantes 44 semillas son ingresadas de a una en cada turno.En la figura 10 se puede ver el mismo tablero con las semillas en la posición de inicio.

figura 10. Posición de inicio.

La forma de sembrar, capturar y reingresar las semillas capturadas es muy afín a lo ya visto hasta ahora, aunque hay que entender las diferencias y además debemos aprender las reglas adicionales de los hoyos centrales cuadrados que inician con 6 semillas, y que son conocidos como la casa de cada jugador (nyumba en swahili).
Para comenzar el movimiento se debe buscar un hoyo en la fila interior propia que ya contenga una o más semillas. Tiene prioridad la captura, es decir, si también hay semillas en el hoyo opuesto de la fila interior del contrario, debemos entonces realizar la captura.
En esta fase las capturas se realizan colocando una semilla en nuestro hoyo de la fila interior, tomando las semillas del hoyo opuesto, y reingresándolas (cuando la captura se hace a partir de los cuatro hoyos centrales) a partir de uno cualquiera de los kichwas, en el cual se siembra la primera semilla, la segunda en el kimbi y así sucesivamente, una por hoyo, cubriendo primero la fila interna o frontal y continuando, si es del caso en la fila externa, haciendo un circuito. Cuando la captura se realiza a partir del kimbi o kichwa, es obligatorio iniciar el reingreso de las semillas desde dicho kichwa. Si después de iniciar capturando se llega de rebote a la casa (y en este momento no hay captura) se tiene la opción de detenerse allí, lo que permite que la casa tenga el potencial de tener un buen número de semillas) o continuar sembrando, como lo deberíamos hacer si fuera un hoyo cualquiera.
Cuando no hay captura, se dice que se está en estado takasa, y se debe iniciar sembrando desde un hoyo (que no sea la casa) de la fila interior que tenga una o más semillas, lo cual puede realizar el jugador en cualquiera de los dos sentidos de giro. Al igual que el estado takasa en la fase namua, no se puede capturar durante el turno del jugador. Es decir, no importa que al hacer un encadenamiento de semillas termine una siembra en un hoyo de la fila interna que no esté vacío y el hoyo opuesto tenga una o más semillas, continúa sembrando sin realizar captura hasta llegar a un hoyo vacío.
En el caso de que el único hoyo con semillas en la fila interna sea nuestra casa, sembramos una semilla en ella y tomamos dos de este hoyo y sembramos en cualquiera de los dos sentidos. De esta manera el hoyo nyumba podría llegar a tener menos de seis semillas, lo que lo hace perder (por lo menos momentáneamente) sus reglas especiales como casa, hasta no tener por lo menos seis semillas. También una vez se ha sembrado toda la casa este hoyo pierde dicha característica durante el resto de la partida.
Una vez se realicen 22 turnos por jugador, es decir, se termine la fase namua, estamos en las mismas reglas de la fase mtaji.